Persecución, disparos y detenidos en el cortejo fúnebre de un chico asesinado en barrio Ludueña

Organizaciones sociales y familiares de Kevin Aguirre, el chico de 16 años que fue asesinado en barrio Ludueña el último jueves, denunciaron que sufrieron una feroz represión policial en medio del cortejo fúnebre del adolescente que se dirigía hacia el cementerio La Piedad.

De acuerdo a esa versión, decenas de patrulleros interrumpieron el cortejo, golpearon a mujeres, requisaron a varios de los jóvenes que participaban del sepelio y realizaron disparos.

Los familiares y allegados de Aguirre denunciaron que la policía se llevó herido de bala al único testigo del hecho, en lo que sus familiares y militantes definieron como un acto de apriete por los datos que pueda aportar en relación al crimen de Kevin. El chico herido fue llevado a la seccional 12 de Ludueña, desde donde dijeron que lo derivaron al Heca para que sea atendido por un disparo en un pie.

Otras dos personas fueron detenidas en lo que el informe policial definió como “tres personas que iban realizando disparos al aire”.

 

Kevin Aguirre fue asesinado el jueves a la noche en Felipe Moré y Humberto Primo cuando estaba acompañado por su primo y una chica amiga. Alrededor de las 22.30, llegó otro muchacho que discutió con Kevin y que terminó asesinándolo de un disparo en la espalda.

Poco después, la casa del principal sospechoso fue incendiada. El caso está en manos del fiscal Pablo Pintos.