Para competir con la cerveza, el vino se podrá vender en lata

La constante baja en el consumo per cápita de vino hizo que el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) lanzara una novedosa resolución: comercializar el producto en recipientes de acero inoxidable. “Tanquecitos, garrafas y latas” de hasta 50 litros serán los nuevos recipientes en los que se podrá ver la bebida en los comercios.

  • La disposición será publicada el lunes en el Boletín Oficial de la Nación y desde entonces las bodegas interesadas podrán optar por esa alternativa.
  • Distintas firmas de la industria reclamaron que se les permitiera el uso de latas, principalmente, para tener una herramienta más para discutirle el primer puesto como la bebida alcohólica más consumida a la cerveza.
  • La resolución sostiene que “este tipo de recipiente permite mantener al vino bajo una atmósfera inerte, evitando alteraciones del mismo y conservando las características físico-químicas y organolépticas del producto original”.

Desde hace dos décadas que el vino registra una caída constante hasta que en 2017 tocó su pico más bajo con 20 litros, la mitad de lo que consumen los argentinos en cerveza -42 litros-.

Hay una realidad: la Argentina es un país conocido internacionalmente por el fútbol, el tango, la carne y el vino. Y si bien el país está dentro del top 10 entre los máximos productores a nivel mundial, la realidad es que la bebida nacional no ha parado de perder terreno en la mesa de cada día.

La idea es generar nuevas situaciones de consumo, en un contexto en el que otros formatos innovadores como el bag in box -una caja con una bolsa en su interior que funciona con vacío y permite conservar el vino una vez abierto- no están resistiendo al impacto de la crisis.

Datos de la resolución

La resolución del INV, tiene algunas claves, entre ellas, sostiene que “que para ser servido el vino a partir de estos envases, es necesario de un sistema de extracción, entendiéndose por sistemas de extracción además del envase, al conjunto de reguladores, picos, mangueras, conectores, canillas, válvulas, gases y todo otro elemento que posibilite el servicio directo”.

Si bien es novedoso para Argentina, este packaging en otros países del mundo ya se emplea y por lo general, “este tipo de servicio, beneficia fundamentalmente al consumidor y en definitiva a la cadena vitivinícola”.