Murió Jorgito, el almacenero de los carteles de la esquina de Entre Ríos y Cochabamba


El reconocido comerciante de la esquina de Entre Ríos y Cochabamba, Jorgito, falleció este viernes a los 85 años. El hombre conocido como “El Potro” padecía problemas renales y se encontraba atravesando un tratamiento de diálisis. Se trata de Salvador Saggal, un histórico almacenero que debió cerrar su granjita de barrio del Abasto debido a la pandemia. En septiembre del 2020, volvió a abrir su comercio junto a su hija Cintia, quien colaboró para que su padre pudiese volver a trabajar.

La noticia trascendió esta tarde y fue confirmada por familiares. Ya no atendía su negocio, que desde hace un tiempo había quedado a cargo de su hija.

Saggal se hizo conocido por la sagacidad y el sentido del humor con el que promocionaba a través de carteles los productos que vendía en su almacén. Pero también por su apego a ayudar a otros emprendiendo campañas solidarias entre sus clientes y conocidos. Hacía colectas con distintos fines y la gente dejaba su ayuda frente al negocio. Luego él se ocupaba de que llegara a los destinatarios.

El año pasado Jorgito tuvo que cerrar su almacén como consecuencia de la pandemia, ya que las ventas bajaron y además él tuvo que aislarse porque integraba los grupos de riesgo. Pero con el tiempo desde el seno de su propia familia le prepararon una sorpresa: fue su hija Cintia quien decidió reabrir el negocio, acaso como una manera de mantenerlo vivo también a él.

Eso finalmente ocurrió y el almacén había vuelto a darle algo de vida a una esquina en la que desde hace años era, de lejos, el negocio más conocido y popular. Tan popular y querido llegó a ser Jorgito que en julio de 2008 el Concejo Municipal de la ciudad decidió entregarle una distinción por su incansable tarea solidaria, en la que a menudo comprometía su patrimonio personal y su propio esfuerzo.

Luego de que la noticia sobre su fallecimiento comenzara a circular por el barrio, muchos vecinos expresaron su tristeza por la partida del almacenero. Algunos empezaban a despedirlo en las redes y otros dejaron mensajes escritos frente a su negocio. En carteles, como le gustaba a él.