Mal inicio: Newell’s debutó con una clara derrota ante Vélez en la Superliga

Newell’s arrancó la Superliga con una derrota por 2-0 frente a Vélez por la primera fecha. Con goles del peruano Luis Abram (1′) y Matías Vargas, de penal (27′), el equipo de Gabriel Heinze superó con claridad al de Omar De Felippe, que empezó perdiendo prácticamente desde el vestuario del José Amalfitani.

  • La Lepra comenzó a otra marcha y antes del minuto, el local forzó un corner que aprovechó con una salida rápida que derivó en un cabezazo solitario de Abram para el 1-0 de Vélez, que se mostró superior a lo largo de todo el encuentro ante un Newell’s al que le faltó rebeldía, juego y reacción.

No pudo sobreponerse a la tempranera conquista y generó poco y nada de cara al arco rival. Una mano afuera del área de Nelson Ibáñez evitó el segundo y generó un tiro libre peligroso que terminó rebotando en la barrera.

  • Sin embargo, a los 27′, el zaguero Fabricio Fontanini cometió un torpe e infantil penal tomando del cuello a Abram y fue Matías Vargas, la figura de la cancha, quien remató cruzado y al fondo de la red para el 2-0 en Liniers.

Joel Amoroso, en el cierre del primer tiempo, se las ingenió solo para complicar al fondo local y sacó un derechazo que tapó sin problemas Alexander Domínguez, en la única acción que presentó algo de riesgo en el ataque rojinegro.

La elaboración de juego no existió en el mediocampo de Newell’s y la reciente llegada de Mauro Formica no permite más que pensar en cuánto estará disponible para entrar al once titular. El bloque Hernán Bernardello-Juan Sills no funcionó y el ritmo y versatilidad del trabajado equipo de Heinze, plagado de juveniles en crecimiento, fue demasiado en el inicio del torneo.

En el complemento saltó a la cancha Víctor Figueroa en reemplazo de Sills y equilibró un poco el juego de Newell’s, generando algunas asociaciones y cierto peligro en el arco del local. Los ingresos de Joaquín Torres y Alfio Oviedo aportaron más velocidad aunque sin lograr profundizar.

Se adelantó en cancha pero le faltó sorpresa y la ventaja hizo bajar el ritmo a Vélez, que controló el encuentro y casi no sufrió los avances leprosos, lejos de descontar y volver a meterse en partido. Con mayor creación mostró mejores armas para entrarle al rival, pero fueron insuficientes. La reacción se quedó en el intento y los tres puntos en Liniers. 

“No hay que entrar dormidos porque un gol es mucha diferencia”, analizó Figueroa luego del pitazo final. Fue de menor a mayor. El principal defecto de Newell’s en la primera fecha de la Superliga fue el gol antes del minuto de partido y la incapacidad para recuperarse.