Los estudiantes secundarios marchan en conmemoración de la Noche de los Lápices

La Federación de Secundarios de Rosario (Feser) convoca para este lunes a la tradicional marcha en conmemoración de la Noche de los Lápices. La cita será a las 16.30 en la Plaza San Martín para marchar hasta el Parque Nacional a la Bandera, donde se realizará un acto en el que se procederá a la lectura de un documento y se cerrará la jornada con un festival que contará con la presencia de numerosas bandas.

Este año la consigna será “los lápices siguen escribiendo en las calles” y además se aprovechará para rememorar el Rosariazo en el marco de su 50º aniversario.

“Este año estudiantes, trabajadores y organizaciones de una gran variedad de sectores nos encontramos para poder recordar a aquellos y aquellas que dieron su vida por una Argentina más justa”, señaló Sebastián Giufre, secretario general del Centro de Estudiantes del Politécnico.

Giufre aclaró que “para nosotros los lápices siguen escribiendo tanto en las calles como en las urnas porque entendemos que este 2019 es crucial en la historia del país y que para frenar el modelo de hambre y ajuste del gobierno de Macri la cita fundamental es en las elecciones de octubre, donde los estudiantes secundarios mayores de 16 años también jugaremos un papel fundamental”.

Se conoce como la Noche de los Lápices a una serie de secuestros y asesinatos de estudiantes de secundaria, ocurridos durante la noche del 16 de septiembre de 1976 y días posteriores, en la ciudad de La Plata.

Este suceso fue uno de los más conocidos entre los actos de represión cometidos por la última dictadura cívico-militar argentina (1976-1983), ya que los desaparecidos eran estudiantes, en su mayoría adolescentes menores de 18 años, que fueron torturados antes de ser asesinados. La Conadep estableció que la policía bonaerense había preparado un operativo de escarmiento para los que habían participado de la campaña por el boleto estudiantil, considerada por las Fuerzas Armadas como «subversión en las escuelas».

El caso tomó notoriedad pública en 1985, luego del testimonio de Pablo Díaz, uno de los sobrevivientes, en el Juicio a las Juntas. Además Díaz participó de la creación del guion que llevó la historia al cine días antes de cumplirse una década de lo ocurrido, en el filme homónimo. Cuatro de los estudiantes secuestrados sobrevivieron a las posteriores torturas y traslados impuestos por la dictadura.