Los empleados y becarios del Conicet denunciaron precarización laboral

El ingreso al Centro Tecnológico Rosario del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), en Esmeralda y Ocampo, fue el escenario donde jóvenes becarios y trabajadores del principal organismo dedicado a la promoción de la ciencia y la tecnología montaron ayer una olla popular. El objetivo fue denunciar “los recortes en el presupuesto y la precarización laboral al que está sometida la mitad de la planta del personal”.

La protesta formó parte de una movida nacional organizada por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE). En todo el país, los becarios organizaron actividades para exponer las políticas de ajuste que están afectando al sector. En la ciudad de Buenos Aires marcharon hacia el Polo Científico Tecnológico. En La Plata realizan una “Feria de Ciencia” en plaza San Martín y en Córdoba organizaron un “funeral”.

De esta forma, los trabajadores y becarios del Conicet recordaron el Día del Investigador Científico, en memoria del natalicio de Bernardo Houssay, premio Nobel de Medicina y Fisiología en 1947 y cofundador del Conicet en 1958.

Ajuste

Solo 13 postulantes de Rosario ingresaron a la Carrera de Investigador Científico, apenas el 19% de todas las solicitudes. La sangría a nivel nacional fue de 2.145 investigadores. Por el cuello de botella, son cada vez más los científicos rechazados para hacer ciencia en el país.

La lista confirmó lo que se viene denunciando desde el 2016 a esta parte: son cada vez más los científicos de excelencia que quedan fuera del sistema. A nivel nacional, los rechazados fueron 2.145, una cifra altísima respecto a años anteriores. Solo 450 investigadores –el 17,3%– tendrán financiación estatal para investigar en el país.