Logos Hope en Rosario: la librería flotante más grande del mundo, religiosa y polémica

El barco Logos Hope llegó este viernes y se puede visitar desde este sábado en Rosario. Se trata de un buque de grandes dimensiones que porta la librería flotante más grande del mundo, con un millón de libros y cinco mil títulos, de los cuales el 60 por ciento está en español y el resto en inglés. Su llegada al país generó polémica por libreros que denuncian que no tributan impuestos y que su carga tiene nula diversidad ideológica. La nave despliega una campaña evangelista en cada ciudad a la que arriba con entrega generalizada de material religioso aunque nada de eso esté aclarado previamente.

  • El buque tiene 160 metros de eslora (largo total de la embarcación) y estará anclado hasta el 23 de junio en la Estación Fluvial. La entrada es de 50 pesos, excepto para menores de 12 años y mayores de 65 años, quienes podrán ingresar gratuitamente.
  • De martes a sábados, el barco podrá visitarse, de 10 a 21, mientras que los domingos el horario será de 14 a 22. Los lunes permanecerá cerrado. Además, los horarios variarán únicamente el 4 de junio (abierto de 14 a 21) y el 17 de junio (lunes feriado, de 10 a 21). Por su parte, el 18 de junio el barco estará cerrado.

El barco contiene los anaqueles clásicos de las librerías (en donde se pueden hallar cinco mil títulos distintos en español y en inglés) que se encuentran sobre un brilloso piso de madera. Durante la recorrida, el paso de los voluntarios que están sobre el barco es incesante. La puesta a punto para hoy fue la tarea primordial y ninguno de las 400 asistentes (oriundos de 60 países diferentes) que vinieron en el Logos Hope estuvo abocado a otra cuestión.

Los ejemplares que se encuentran en la librería están a la venta, con un precio accesible para que la mayor cantidad de gente tenga acceso a la literatura mundial.

El público podrá recorrer la enorme librería, tomar un café y también disfrutar de funciones de teatro. Incluso, los organizadores revelaron que en uno de los pisos los tripulantes representarán la obra “El León, la bruja y el ropero”, la conocida historia de Las Crónicas de Narnia.

El barco Logos Hope pertenece a la fundación alemana GBA Ships (Gute Bücher für Alle, Buenos Libros para Todos en castellano), una organización internacional de carácter cristiano evangélico, sin fines de lucro que busca llevar cultura a través de los libros, ayuda y esperanza.

La modalidad de recorrer el mundo con una librería flotante por parte de GBA Ships tiene casi 50 años de historia, en los que ha estado por Africa, Asia y Europa. El Logos Hope, que se encuentra operativo desde 2004, es la cuarta embarcación que recorre los océanos del mundo, tras el Logos (operativo entre 1970 y 1988), el Doulos (operativo entre 1977 y 2009) y el Logos II (operativo entre 1989 y 2008).

El 15 de marzo de este año, el secretario general de la Presidencia de la Nación declaró de interés nacional la visita del Logos Hope. En la resolución 157/2019, publicada en el Boletín Oficial, se puede leer: “Declárase de Interés Nacional la Visita a la República Argentina del buque M/N LOGOS HOPE”.

El nombre proviene de “logos”, que en griego significa “palabra”, y de “hope” que en inglés es “esperanza”. Tiene una tripulación de 400 personas de más de 60 países distintos, de edades y culturas diferentes, quienes no reciben dinero por estar ahí, sino que pagan. Además de libros, a bordo hay un café internacional y un teatro.

Se trata de un barco religioso. Pil-Hun Park es el director y en su carta de bienvenida así lo dice: “Confiamos en que al visitar el barco, no sólo disfrutará su tiempo en nuestra casa, sino que también experimentará algo del amor de Dios por usted”. El Logos Hope es operado por GBA Ships, una organización internacional de fondos cristianos sin fines de lucro.

Según su propio sitio web, Logos Hope se financia a través de tres fuentes diferentes: donantes particulares, miembros voluntarios de la tripulación y las ventas de libros en la feria de libros. Con la venta de los libros mantienen el barco andando: usan ese dinero para combustible y alimentos. “El costo de la entrada es una de las maneras en que el barco puede financiarse, nadie obtiene un salario, los costos por visita a cada puerto son excesivos y es por eso que la venta de libros, entrada, mensualidad de los voluntarios y patrocinadores alrededor del mundo hacen que el barco pueda seguir su curso”, explicaron los voceros del barco.