Larrondo, las lesiones en River y la “maldición canalla”

La salida de Marcelo Larrondo de Central fue, al menos, desprolija. Llegó a River tras una larga disputa con pago de la cláusula de rescisión incluída y una apuesta fuerte de Marcelo Gallardo, mientras el mendocino se recuperaba de una lesión. En su momento, la entidad de Núñez pagó un millón y medio de dólares al Montreal Impact de Canadá por la cláusula de rescisión del contrato del delantero y un millón extra como compensación a los rosarinos. Sin embargo, la suerte nunca acompañó al delantero que pasó por Fiorentina y Torino de Italia.

No pudo asentarse en el equipo, y mucho menos lograr continuidad. Una seguidilla de lesiones le impidió desplegar todo su potencial y lo obligaron a pasar más tiempo en sesiones de rehabilitación o en los quirófanos que dentro del campo de juego.

Pese a que el Millonario diseñó un plan especial para que pueda estar en óptimas condiciones durante este semestre, Larrondo sufrió una nueva lesión, la novena desde que llegó a River. En esta oportunidad padece un edema por stress en su rodilla izquierda y es incierto el tiempo que le demandará la recuperación, debido a lo complejo del cuadro.

  • El nacido en Tunuyán, de 29 años, no ha podido hacer valer su talento y nunca logró completar los 90 minutos de un partido. Disputó 14 encuentros, de los cuales solo en cuatro fue titular, e hizo nada más que dos goles.

Los ecos de los hinchas de Central mofándose de la situación que atraviesa Larrondo luego de su polémica salida de Arroyito siguen sonando. Su etapa de esplendor como delantero canalla quedó atrás y el propio mendocino le confesó a su círculo íntimo que está replanteándose qué hacer de su vida profesional ante la seguidilla de lesiones.

Lesiones

En septiembre de 2016 sufrió una sinovitis en la rodilla derecha y en diciembre de ese año le realizaron una artroscopia en esa rodilla. En marzo de 2017 padeció un desgarro en el aductor derecho y al mes siguiente le surgió una molestia en esa misma zona. En mayo le apareció un problema en la otra pierna: sobrecarga en el aductor izquierdo. Dos meses después, un esguince en la rodilla izquierda frenó su recuperación. Y al mes siguiente el parte médico indicó una sinovitis en la rodilla izquierda. En agosto del año pasado fue operado de un síndrome meniscal en la rodilla izquierda y en noviembre le realizaron una artroscopia en esa misma rodilla.

En realidad, las dificultades físicas de Larrondo comenzaron cuando estaba en Central: en marzo de 2016 sufrió la rotura del menisco externo de la rodilla derecha. Aquel semestre no pudo volver a jugar ya que luego sufrió un edema óseo en el condillo femoral interno de la rodilla. Al llegar a River, en sus primeros días de entrenamiento realizó trabajos diferenciados luego de superar la revisión médica, en julio de ese año.

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