La Fiscalía desestimó la denuncia contra Juan Monteverde por “incitación a la violencia”

La Fiscalía desestimó la denuncia contra Juan Monteverde por incitación a la violencia. Se trata de una denuncia que habían realizado contra el edil de Ciudad Futura tras un cruce con Rodrigo López Molina en una sesión de agosto de 2018. Aquella intervención se viralizó en redes sociales cuando Monteverde interpeló a sus pares de Cambiemos ante la brutal devaluación que estaba ocurriendo.

  • “¿Podés dejar de usar el teléfono porque hay un montón de gente que la está pasando mal Roy López?”, cuestionó Monteverde. El concejal del PRO se retiró del recinto y eso generó más críticas del representante de Ciudad Futura quien terminó la alocución pidiéndole que se quede: “Ganan 90 mil pesos por mes, Rodrigo López Molina. Vení y da la cara. 90 lucas, la gente se está cagando de hambre, rata”.
  • “Cuando la gente venga con un bidón lleno de nafta a querer prender fuego este lugar, yo voy a estar con la gente y con la nafta”, había sido otra de las frases polémicas y que recibieron la denuncia.

“Esa sesión se viralizó más por lo de los zapatos, el bidón de nafta y otras frases que verdaderamente salieron en el momento ante una situación de angustia que se vivía”, afirmó Monteverde, “pero ese mismo día, como en otras sesiones, lo que hicimos fue señalar el plan sistemático que estaba llevando adelante Cambiemos de destrucción de la economía y el trabajo en nuestro país. Que no se trataban de errores, ni de humores de los mercados, como intentaban argumentar”, remató.

El fallo del fiscal Gustavo Ponce Asahad, que desestima la denuncia realizada por un funcionario de Cambiemos, se basa fundamentalmente en la idea de que: “las cuestiones políticas quedan exentas de lo judicial”. Y a su vez especifica que ni siquiera el mismo cuerpo legislativo tuvo ningún tipo de sanción para con el concejal, y que ninguna de las expresiones de aquella jornada eran judicializables.

En ese sentido, Monteverde señaló que: “La política se tiene que resolver en los ámbitos políticos. Pretender judicializar las ideas y las expresiones del debate político no sólo es errado conceptualmente, sino que es profundamente antidemocrático”.

“No nos equivocamos en nada de lo que dijimos ese día: ni en la descripción de lo que estaban haciendo, ni en advertirles que de continuar ese camino de ajuste, la gente en algún momento se iba a cansar y les sacaría el apoyo que habían conseguido en las elecciones de 2017”, finalizó.