Joven atropellada y abandonada pide ayuda para encontrar al conductor que se dio a la fuga

Marianela Ojeda, una joven de 24 años santacruceña que vive en Córdoba, vivió una pesadilla en la ciudad de Rosario, lugar en el que hizo escala antes de viajar a Paraguay para visitar a su hermano. Sin embargo, el viaje quedó trunco a raíz de la desgracia que vivió en la ciudad: fue atropellada la mañana del 1º de enero por un auto cuando se movilizaba en bicicleta por Sarmiento al 3000.

Un Toyota Etios blanco impactó a la joven y la arrastró varios metros hasta que la chica terminó impactando contra la parte trasera de un vehículo estacionado en la cuadra.

El conductor se dio a la fuga y ella sufrió serias lesiones. A la espera de encontrar testigos o una colaboración de la Justicia para esclarecer el hecho, señaló: “Tengo muchísima impotencia y bronca porque no puedo acceder a las imágenes de las cámaras de seguridad para identificar el vehículo. Sabemos que hay una cámara una cuadra antes y otra una después de donde me atropellaron”.

La joven de 24 años se encuentra en la casa de una amiga acompañada de su madre, quien viajó de urgencia tras enterarse del siniestro vial. Tras permanecer internada dos días en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca), asegura que se siente “atrapada en Rosario” porque “nadie se mueve” para esclarecer el hecho.

“Me dicen que para acceder a las imágenes de las cámaras hay que hacer un pedido especial por la feria judicial. Las tiene que pedir Fiscalía. Estoy atrapada en Rosario. No puedo volver a la comodidad de mi casa si no esto no avanza. Evidentemente esto no funciona”, manifestó la joven, que estudia antropología.

Marianela contó que en el momento en el que fue embestida por el Toyota Etios blanco y voló varios metros por el aire hasta impactar con la parte trasera de un Volkswagen Golf verde “iba en bicicleta a la casa de una amiga que me estaba hospedando y de repente se me apagó la tele, porque ni siquiera tuve tiempo para ver el auto que me choca de atrás”.

La joven pudo ver el video del momento que quedó registrado en un comercio de la zona. “Lo vi recién. Cuando observé las imágenes no lo podía creer. Porque no me acordaba nada. No entendía que era yo, ni cómo fue que estaba volando. No hay explicación para lo que estaba pasando porque la calle estaba libre, no había casi nadie y yo iba por mi mano”, sostuvo.

“Tengo cinco vértebras de la columna fisuradas, dos costillas con fracturas leves y el cuerpo lleno de moretones. Y ahora tengo que hacer un mes y medio de reposo. Eso me dijeron los médicos que los huesos tardan en soldar”, concluyó.

Fuentes: Diario La Capital y Rosario3.com.