Horror en zona sur: una joven fue violada por un hombre que se metió en su casa


Un hecho horroroso y aberrante ocurrió este martes en la zona sur de Rosario. Un delincuente y violador ingresó en una casa de Benito Juárez al 1300, maniató a una joven, a su novio y al hermano y luego abusó sexualmente de la chica. Además, filmó todo lo que le hizo a la víctima.

El delincuente estaba enmascarado, según relató Ailén, la víctima de 21 años. Ingresó al domicilio, revisó que no haya movimientos de vecinos, los maniató y luego a la chica la abusó en el living, cerca de su novio y el hermano del novio.

No buscaba plata, aunque se llevó 17 mil pesos que ofreció el novio para que se vaya de la casa. Sin embargo, manoseó, intentó penetrar a la joven y eyaculó sobre su abdomen. El violador llegó en moto y se fue en ese vehículo. Durante el robo y abuso sexual otra persona (la que manejaba el vehículo) lo esperó afuera.

Ailén expresó que en un momento se le cayó la venda que tenía sobre los ojos y llegó a ver que el violador filmó con su celular absolutamente todo el acto de violación. El maleante luego amenazó al novio de la chica y le sacó una foto a su DNI para indicarle que no llamara a la Policía porque ya tenía sus datos personales.



En primera persona


Ailén, la joven de 21 años que fue asaltada y violada este martes en su propia casa frente a su pareja, relató cómo ocurrió el ataque del abusador. Afirmó que el delincuente estaba enmascarado, que tenía dos tatuajes y que nunca buscó llevarse cosas de valor sino abusarla. “Pensé que me iba a secuestrar. Le suplicaba que corte. No quería plata, me buscó a mí”, dijo.

Ailén contó el terror en primera persona. Lo hizo este miércoles en De 12 a 14 (El Tres), al relatar el horror que tuvo que atravesar, cuando un enmascarado entró en su casa cuya puerta estaba semi abierta porque sus perros recién habían salido.

“Estaba en el comedor esperando que se terminen de cocinar las empanadas. Veo que la puerta se empieza a abrir y pensé que había sido el viento. Entró un enmascarado y me hace señas de silencio apuntándome. Pegué un grito y mi novio salió del patio de atrás. Su hermano estaba en la habitación. Nos empezó a interrogar, a preguntar quién estaba al lado, si estaba el vecino”, agregó.

La joven comentó que el abusador salió a fijarse si estaba el vecino de al lado y volvió a ingresar. “Tiró la mochila en la mesa, sacó precintos y me los dio para que ate a mi novio y su hermano. Me ató a mí y nos llevó a la habitación. Pensábamos que era un robo, que nos desvalijaban, pero no. Nos dejó con los ojos tapados. Iba y venía. En un momento escuché sus pasos, me apunta con el revólver y me lleva al comedor”, indicó.

“Por lo poco que veía logré ver dos bombachas mías sobre la mesa. Pensé que me iba a secuestrar. Me tiró al sillón y me ató con un pañuelo. Me levantó la remera y me manoseó los pechos; me decía cosas asquerosas. Se bajó los pantalones y me manejaba con el pañuelo hacia su miembro. Los chicos desde la pieza gritaban que se llevara la plata. Yo le pedía por favor que terminara, pero no fue así”, continuó la víctima.

“Me bajó los pantalones. Me tiró sobre la mesa. Yo me movía demasiado. Intentaba penetrarme. Luego me tiró al sillón de nuevo. Quedé en un momento arrodillada. Se refregaba sobre mí para penetrarme. Le gritaba que la corte, que ya había hecho todo lo que quería. Después me eyaculó en la panza. Fue a la cocina, agarró una rejilla y me limpió. Dejó la rejilla en la bacha, abrió el agua hasta que se fue (la eyaculación)”, añadió Ailén.

La víctima de la horrenda violación dijo que en medio de los forcejeos se le aflojó la venda sobre sus ojos y logró ver que el violador estaba filmando todo con su celular. “No quería plata, me buscó a mí”, afirmó.

Jair, novio de Ailén, contó que el violador “no pidió plata ni nada”. “Solo quería que la deje a ella. Le dije que se lleve plata, pero no. Agarró la plata, cargó el arma y me apuntó. Me dijo que no llame a la Policía porque iban a volver”, señaló. “Me dijo que no iba a poder caminar ni yo ni mi novia. Me sacó la billetera y le sacó una foto al DNI y con eso se fue. Me dijo: ‘Listo. Ya te tengo para saber quién sos, dónde vivís'”, finalizó.

Fuente: Rosario3.com.