El testimonio del conductor que causó la muerte de una nena en zona sur: “Me bloqueé”

“Estaba yendo al trabajo. No recuerdo qué pasó después del choque. Me bloqueé. Entré al trabajo, después entraron los empleados. Y recuerdo cuando entró mi mamá llorando y me dijo: ‘Pablo, chocaste’”. Le dije: ‘Sí, choqué’. Y ahí me di cuenta de lo que había pasado”. El testimonio pertenece a Pablo Aníbal L., el conductor que causó la muerte de una nena en zona sur el viernes pasado.

Se encuentra detenido desde el mismo viernes. Fue horas después de la colisión y ocurrió en el supermercado de San Martín al 3700, su lugar de trabajo. Este domingo el juez Juan Andrés Donnola hizo lugar a los pedidos de la Fiscalía y lo imputó de homicidio culposo agravado y le impuso prisión preventiva efectiva mientras se investiga el caso.

  • Está acusado de haber provocado el incidente en el barrio Las Delicias en el que murió una nena de 8 años y de no haberse quedado en el lugar para asistir a las víctimas.

El trágico episodio

El viernes pasado a las 7.30 Agustín V., de 19 años, llevaba a la escuela a sus dos hermanos en un Chevrolet Corsa. Joel, de 13 años, iba en el asiento trasero, y Fiorella, de 8, en el del acompañante.

Según detalló ayer el fiscal Walter Jurado, el vehículo circulaba por calle Brandoni de oeste a este y cuando ya traspasaba la línea media de la intersección con Italia, fue embestido por el Chevrolet Agile conducido por Pablo L., que se desplazaba de sur a norte.

El Agile impactó en la parte trasera del Corsa, que volcó y terminó dado vuelta sobre la ochava noroeste. Por la violencia del impacto, Fiorella salió despedida y terminó con heridas muy graves. Fue trasladada inconsciente al Hospital Roque Sáenz Peña, donde falleció.

“Pablo L. omitió pedir ayuda y pese a ver todo lo que había ocurrido se dio a la fuga, siendo encontrado más tarde su auto estacionado en Laprida al 3600”, dijo Jurado.

Tras el hecho, algunos testigos dijeron que habían visto al conductor del Agile bajar del auto y mirar las condiciones en las que había quedado el Corsa, para luego volver a subirse y escapar del lugar.

“Conducía en forma imprudente, negligente y sin cuidado de sus deberes”, sostuvo Jurado, que entendió que el acusado circulaba a alta velocidad al momento de cruzar la bocacalle en la que ocurrió el siniestro.


Juicio

De llegar a juicio, el conductor del Agile podría enfrentar una pena de cumplimiento efectivo de entre tres y seis años. La defensa, ejercida por Gabriela Aranda, rechazó la acusación de la Fiscalía al entender que no está probada la velocidad a la que se desplazaba el auto de Pablo L. ni tampoco a la que lo hacía el otro vehículo.

  • Además, adujo lo que también sostuvo el acusado cuando hizo uso de la palabra: que se fue del lugar porque se encontraba en estado de shock.

“Actuó en forma mecánica y se fue a su lugar de trabajo. No comprendió la magnitud (de lo ocurrido). Se le puso la mente en blanco, no quiso evadir su responsabilidad”, argumentó la defensora.

Fuentes: Diario La Capital y Fiscalía.