El terrorista que asesinó a los rosarinos en Nueva York, al borde de la pena de muerte

Sayfullo Saipov, el terrorista que asesinó a cinco rosarinos en 2017 en Nueva York, quedó al borde de recibir la pena de muerte luego de que el juez que lleva adelante la causa desestimara una medida que presentó la defensa del uzbeko, recluido en una cárcel de máxima seguridad en la ciudad estadounidense, en la que se pretendían eliminar pruebas referidas a los teléfonos celulares que llevaba en el camión que utilizó para perpetrar el ataque.

El juez Vernon Broderick, quien tiene a su cargo el juicio por el asesinato de cinco rosarinos el 31 de octubre de 2017 en Manhattan a manos del yihadista uzbeko, rechazó la petición de los abogados defensores que pretendían que se eliminaran pruebas por “irrelevantes y no asociadas al caso”, referidas a la posibilidad de que los fiscales puedan mostrar a los jurados el contenido de las conversaciones de dos teléfonos encontrados en el camión que Saipov utilizó para atropellar y matar a los rosarinos en una bicisenda de la ciudad estadounidense.

Esta medida dejó al terrorista más cerca de la pena de muerte en caso de que se halle culpable por el hecho. La fiscalía federal de Manhattan ya anunció que, de darse este escenario, pedirá el castigo capital.

Saipov tiene 30 años y está acusado de matar a cinco amigos rosarinos, dos ciudadanos estadounidenses y una turista belga. Por todo ello, fue inculpado de 22 cargos por la justicia federal estadounidense en noviembre de 2017.

Al momento de pedir la pena de muerte, la fiscalía federal de Manhattan mencionó la “peligrosidad futura” del acusado, que eligió el lugar del atentado para “maximizar” el número de víctimas y la “ausencia de remordimientos”; todo, en un documento presentado a finales de septiembre del año pasado.

Las víctimas fatales (Ariel Erlij, Hernán Diego Mendoza, Diego Enrique Angelini, Hernán Ferruchi y Alejandro Damián Pagnucco) eran ex alumnos del Instituto Politécnico, promoción 1987, y habían viajado hasta Estados Unidos para celebrar los 30 años de graduados de esa escuela. En Nueva York, mientras paseaban por la ciclovía del barrio de Tribeca, en el sur de la isla de Manhattan, llegó el horror: el terrorista uzbeko los embistió de lleno con una camioneta que había alquilado.

Al momento de sus primeras declaraciones en el interrogatorio policial, se jactó de que estaba “orgulloso” por el acto que había cometido. Lo hizo desde la cama del hospital donde ingresó tras consumar el hecho y ser herido de bala por un agente en cercanías de la Zona Cero.

En la camioneta se hallaron cuchillos y entre 10 y 15 pedazos de papel escritos en árabe con alabanzas al Estado Islámico. La camioneta con la que cometió el atropello masivo fue alquilada por Saipov horas antes de la masacre en Paterson (donde había fijado su domicilio), estado de Nueva Jersey, a 35 kilómetros de Manhattan.

El sospechoso tenía una identificación de Florida y los registros públicos muestran un domicilio asociado a él en ese estado, específicamente en la ciudad de Tampa.

El uzbeko fue chofer de Uber en los seis meses anteriores al ataque. En un comunicado, la empresa se mostró “horrorizada” e informó que Saipov había pasado sin problemas la verificación de antecedentes, que realizó alrededor de 1.400 viajes y que no hallaron ninguna queja de usuarios hacia él, sólo faltas menores de tránsito.

Saipov esperará la sentencia en el Metropolitan Correctional Center, una prisión de máxima seguridad en Nueva York donde también están alojados otros criminales de máximo riesgo, como Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Bajo el número de registro 79715-054, el uzbeko Sayfullo Saipov se encuentra alojado en el Metropolitan Correctional Center (Centro Correccional Metropolitano, MCC por sus siglas en inglés) de la ciudad de Nueva York, a la espera del juicio que se llevará en su contra por haber atropellado y asesinado a ocho personas.