El presidente Alberto Fernández dio positivo de coronavirus y confirmó que se encuentra aislado


El presidente Alberto Fernández anunció este sábado que se realizó un test de antígeno que dio positivo por coronavirus y reveló que permanecerá aislado. Según reveló, presenta un cuadro de fiebre, con 37.7 grados, y leve dolor de cabeza. “Si bien estamos a la espera de la confirmación a través del test PCR, ya me encuentro aislado, cumpliendo el protocolo vigente y siguiendo las indicaciones de mi médico personal”, publicó en sus redes sociales.

Desde la Casa Rosada también informaron que fueron contactadas todas las personas con las que el mandatario estuvo reunido durante las últimas 48 horas para que también inicien el correspondiente aislamiento.

“Para información de todos y todas me encuentro físicamente bien y, aunque hubiera querido terminar el día de mi cumpleaños sin esta noticia, también me encuentro bien de ánimo. Agradezco desde el alma las muchas muestras de afecto que hoy me han brindado recordando mi nacimiento”, afirmó.

“Lo que me pasó a mí demuestra que todos nos tenemos que cuidar. Yo vivo cuidándome y sin embargo me dio positivo. Eso demuestra que todos tenemos que estar alerta y respetar todo lo que es necesario para evitar el contagio”, dijo el presidente al portal Infobae.

Fernández estuvo toda la tarde trabajando en Olivos y cerca de las 21 fue a su cuarto para cambiarse para cenar. En ese momento sintió calor en la cara y un poco de dolor de cabeza. Tomó un analgésico y, si bien sintió un poco de alivio, decidió llamar a su médico Federico Saavedro.

El presidente también aprovechó la oportunidad para pedirle a la sociedad que siga “las recomendaciones vigentes”. “Es evidente que la pandemia no pasó y debemos seguir cuidándonos”, dijo.

Alberto Fernández había recibido la primera dosis de la vacuna Sputnik V el 21 de enero y la segunda se la aplicó en la Quinta de Olivos semanas después. No obstante, desde la Casa Rosada señalaron que la inmunización no representa una garantía absoluta de no contraer la enfermedad.