El fuerte comunicado del Partido Socialista por el caso Tognoli

El Partido Socialista publicó un contundente comunicado en el que tradujo el estallido político que se generó a raíz de la absolución y posterior liberación de Hugo Tognoli, ex jefe de la Policía de Santa Fe, que estuvo más de cinco años en prisión. Con un fuerte texto titulado “Final de una operación política contra el socialismo”, el partido no dejó dudas respecto a su posición y se adhirió a los dichos del ex comisario que apuntó al kirchnerismo como iniciador de la “opereta”. 

“La Justicia reveló a la sociedad la absolución de Hugo Tognoli, estableciendo el punto final a una trama operada y orquestada desde la Ciudad de Buenos Aires”, dice en sus primeras palabras el texto publicado en el sitio oficial del PS, que deja otras líneas que analizan a fondo el caso, con reseñas históricas que no dejan de lado al macrismo que actualmente preside la Nación.

El comunicado del Partido Socialista

Final de una operación política contra el socialismo

José Ingenieros decía que “la verdad es la más temida de las fuerzas revolucionarias”. Podemos decir que no se equivocó, tal es la fuerza de la verdad que el día de ayer la justicia reveló a la sociedad la absolución del ex Jefe de la Policía de Santa Fe, Hugo Tognoli. Estableciendo el punto final a una trama operada y orquestada desde la Ciudad de Buenos Aires.

La maniobra fue política y precisaba erosionar al candidato más votado de la oposición de 2011 y a la gestión que corría con mejor imagen a nivel nacional. Hermes Binner estaba en el centro de atención, se proyectaba como la voz de la oposición del país y la gestión santafesina era un icono progresista que era comparado con el modelo uruguayo o chileno. Esto motivó a ataques que se multiplicaron con el correr del tiempo hasta llegar al caso Tognoli como un hecho que se convirtió en bisagra.

En otras palabras, intentaron reescribir la verdad para la ciudadanía. Una realidad que quisieron manipular y tergiversar con una sola finalidad: aniquilar la transparencia histórica del Partido Socialista.

En consecuencia, comenzaron a aparecer las embestidas. Desde un sector que respondían al anterior Gobierno Nacional, nacionalizaron la infamia en el Congreso de la Nación para recrear un estigma denominado narcosocialismo.

Ese apetito destructivo prosiguió con la tentativa intervencionista, comandada por el ex titular del Partido Justicialista de Santa Fe, desconociendo el respeto por la democracia y el sentido del voto popular de los 3 millones de santafesinos y santafesinas que eligieron a un Gobierno de otro signo político.

Las ofensas se replicaron, Hermes Binner tuvo que lidiar con la etiqueta de tener un hermano señalado como un integrante de una “red mafiosa de robos de bebes”. También el caso de la asociación de funcionarios provinciales en una presunta “manipulación de una computadora involucrada en una causa de narcotráfico”. Sin embargo, en todas estas maniobras, la justicia obró en consecuencia y dictaminó la ausencia de fundamentos en las acusaciones.

A su vez, el propio Antonio Bonfatti tuvo que soportar aseveraciones falsas sobre su persona en relación con el narcotráfico. A pesar de haber sufrido un gravísimo ataque a balazos en su domicilio poniendo en riesgo su vida y la de su familia y que durante su gestión se detuvo a la banda narco-criminal Los Monos.

Una vez diseminada la mentira que duró cinco años y medio, el macrismo no quiso ser menos que el kirchnerismo. Avaló informes en los medios nacionales que continuaban el estigma creado en el Congreso de la Nación, donde se asemejaba a la ciudad de Rosario como el epicentro narco y al socialismo como el vehículo hacia la ilegalidad.

Molesta que crezca un proyecto progresista y de izquierda democrática que crece en Argentina, iniciado con Hermes Binner, extendido por Antonio Bonfatti y actualmente llevado a cabo por Miguel Lifschtiz. Inquieta que exista una gestión que ha hecho de la salud un espejo y un derecho que crece para la gente. Alarma que haya un modelo educativo que ponga en valor a lo público y que haga retornar a miles de jóvenes a terminar sus estudios. Preocupa que el desarrollo social se vea en la merma de la pobreza e indigencia y que la inclusión se convierta en realidad como sentido de crecimiento y de dignidad humana. Sin olvidar la enorme inversión en cultura, infraestructura y obras públicas convertidas en acueductos, escuelas, hospitales, rutas y accesos.

Somos manos limpias y uñas cortas. Vamos a seguir adelante, reafirmamos con orgullo pertenecer a un partido donde podemos decir con toda franqueza que no tenemos un solo caso de corrupción en nuestras gestiones ejecutivas. Ponemos en alto los valores de la transparencia y honestidad como una forma de vida política. Podemos cometer errores, como cualquier ser humano. Pero siempre actuamos para transformar el mundo pensando en el bien común y jamás en el bien propio. Somos socialistas.