El Concejo amplió el cupo de vendedores ambulantes en la ciudad

En la sesión de este jueves se aprobó un proyecto para ampliar, en el marco de la emergencia social y económica, la cantidad de personas habilitadas para desarrollar la venta ambulante en Rosario. El proyecto corrige distorsiones de la ordenanza que regula este tema, amplía de 700 a 1000 las personas habilitadas para esa tarea y dispone un mínimo de licencias en base a la población de la ciudad.

En un contexto de crisis como el que vive nuestro país, es sabido que muchas familias recurren a la venta ambulante para construirse un medio de subsistencia. En ese marco, que es el de la emergencia social y económica declarada en nuestra ciudad, el Concejo Municipal aprobó una iniciativa de Ciudad Futura que busca, desde el poder legislativo local, ampliar el cupo de personas habilitadas para desarrollar esas tareas.

«El cupo de personas habilitadas para la venta ambulante lo define el Ejecutivo Municipal, y es hoy el mismo que en el año 2004: habilita a 700 personas. Es evidente que la realidad económica de nuestra ciudad es bien distinta a la del 2004, por eso desde Ciudad Futura resolvimos presentar este proyecto que viene a corregir de forma urgente esa situación», contextualizó la concejala Caren Tepp, autora de la iniciativa.

El proyecto, que acaba de aprobarse, «busca básicamente ampliar ese cupo, que ahora pasará a ser de 1000 licencias. Si bien la potestad sigue siendo del Municipio, el proyecto prevé que, de aquí en adelante, el cupo de permisos otorgados para estas tareas no podrá ser menor al 0,1% de la población, para evitar futuras distorsiones como las que viene a subsanar este proyecto, corrigiendo el número de permisos que se mantuvo inmutable durante 15 años, devaluaciones y crisis varias de por medio», remató Tepp.

Entre las modificaciones a la Ordenanza que implementa este proyecto, la concejala de Ciudad Futura aseguró: «Se le sugiere también al Ejecutivo Municipal (que es quien tiene la potestad para, además de entregar permisos, determinar la zonificación donde se desarrolla la venta ambulante) que amplíe las zonas aptas para desarrollar estas tareas, incorporando nuevos espacios públicos que se han generado en Rosario y que no están contemplados, para diversificar los espacios donde se ejerce esta actividad». El articulado del proyecto remata estipulando que anualmente el municipio deberá enviar al Concejo un informe con la composición de la lista de los permisos vigentes y su correspondiente georeferencia y rubro, para así dotar además de transparencia a todo el proceso.

Para concluir, Tepp enfatizó que: «Esto que aprobamos hoy, casi por unanimidad, significa poner el foco y actualizar algo que sucede en nuestra ciudad y que hace 15 años que no se discute, como lo es la venta ambulante. Con la declaración de emergencia social y económica vigente hace más de un año, era un buen momento para retomar este debate, poniendo el eje donde debe estar: darle un marco claro a esa enorme cantidad de vecinos y vecinas que quieren trabajar, que de hecho lo hacen, pero que a veces el Estado se olvida que están ahí. Reconocerlos, y en lugar de perseguirlos, incluirlos en la normativa vigente para darles la posibilidad de trabajar».