El Chelito Delgado, la salida de Central y el desafío en Central Córdoba

El Chelito Delgado llegó a Central Córdoba tras su complicada salida de Central. Lejos de lo que pudiera esperarse si la situación se hubiera planteado hace años, el delantero que supo brillar vestido de canalla terminó yéndose por la puerta de atrás luego de un control de doping que dio positivo y que lo sacó de las canchas por un año.

La vuelta de Delgado al Canalla no había sido sencilla y estuvo marcada por las lesiones. Sin embargo, un control antidoping por Copa Libertadores detectó la inyección de Oxa B12 en un partido contra River Plate de Uruguay y fue sancionado.

“Tomé un antiinflamatorio que se usaba siempre, pero que está prohibido, no cocaína”, explicó el Chelito luego de confirmar su regreso al fútbol jugando para el humilde Charrúa de la Primera C. Reveló que la sanción fue “muy dura” para él: “Fue un momento muy feo y triste. Para mí es un tema cerrado, no se puede volver atrás. Jugué más de 15 años al máximo nivel y siempre confié en los médicos, cómo iba a imaginar que me iba a pasar esto”.

  • Como ocurrió con otros referentes como Luciano Figueroa o Kily González, el Chelito se fue por la puerta de atrás tras volver “tarde”, para la mayoría de los fanáticos canallas. “Hubiese sido lindo haberme ido de otra manera, pero los dirigentes ni siquiera me llamaron para decirme que no me iban a tener en cuenta, no me sentí valorado ni respetado”. “Me dejaron solo en el doping”, lanzó.

A los 36 años, el delantero que supo brillar en Olympique de Lyon y Cruz Azul y Monterrey de México decidió volver a calzarse los cortos para jugar en Central Córdoba. Su debut no fue el esperado, o tal vez sí: ingresó en el complemento en el 1-1 ante Cambaceres y tras apenas nueve minutos salió por una molestia muscular.

“A (Marco) Ruben, (Walter) Montoya, (Paulo) Ferrari y (Javier) Pinola también les dieron Oxa B12, les pudo haber tocado a ellos”, indicó el Chelito, que intentará ponerse al fin a punto desde lo físico para dejar atrás la experiencia más traumática de su carrera profesional, que le impidió torcer su rumbo en el regreso al Canalla.

“Fue doloroso, el único perjudicado fui yo, la pasé realmente mal y nadie se enteró”.

Más atrás

Hace un tiempo, el Chelito contó que “muchas veces” pensó en no jugar más porque no veía sentido en seguir. “No quiero que el hincha, que tanto cariño me dio, se acuerde de que el Chelito se fue del club por estar suspendido por doping”, afirmó en una entrevista mientras estaba suspendido.

“Sé que cometí un error. ¿Pero sabés por qué no me arrepiento? Porque yo en ese momento me desvivía por jugar. Recién caí en lo que estaba pasando cuando llegó el informe y el médico (Marcos Diez) me dijo que me había dado positivo. Lo único que hice fue inyectarme para que me calmara el dolor. No tomé ninguna sustancia prohibida ni me inyecté drogas con la intención de sacar ventaja deportiva”, dijo.

“Fue una decisión que tomamos todos. Pero me inyecté igual. Después creo que no se presentaron ni se hicieron algunas cosas a tiempo para evitar la suspensión por tanto tiempo. La realidad es que si se hubieran presentado los informes a la Conmebol antes, tal vez yo no estaría suspendido”, agregó el rosarino en su momento.

“La realidad que es si yo en ese momento la hubiera estado rompiendo como Marco, no tengo dudas de que el club hubiera movido cielo y tierra para que no me suspendieran. De hecho, si yo hubiera estado jugando todos los partidos como titular no me hubiera aplicado nada para calmar el dolor de espalda. Esperaba y sabía que en el otro partido volvía a jugar”, completó.

El desafío en Central Córdoba

“Hoy me siento vivo de vuelta”, dijo al arribar a la humilde entidad de barrio Tablada. Se venció su contrato con Central y fue invitado por Ariel Cuffaro Russo, DT del Charrúa, para comenzar a entrenar. “Se fue dando de a poquito. Central Córdoba me abrió las puertas en mi ciudad. Se armó un lindo grupo y sabemos que es un desafío difícil”, comentó.

Al club de zona sur se incorporaron dos ex canallas como el arquero Juan Marcelo Ojeda y el defensor-volante Damián Ledesma. Otro que se sumó fue el delantero Juan Pablo Pereyra (ex Unión y Estudiantes). Nombres importantes para pensar en la lucha por el ascenso a la Primera B.

El debut no fue fácil ya que el parate volvió a jugarle una mala pasada y tuvo que que pedir el cambio con apenas nueve minutos en cancha. La idea es que el Chelito vaya sumando minutos de a poco para alcanzar su plenitud física y evitar las lesiones que lo marginaron en su contrariado regreso a Central.