El Anfiteatro estuvo a pleno en el homenaje a La Trova Rosarina

La segunda noche del Anfiteatro desde su reapertura fue con un emotivo homenaje a La Trova Rosarina, mítica formación de principios de los 80′ que supo llevar el nombre de la ciudad a lo más alto de la escena musical argentina. Con entrada libre y gratuita, los rosarinos coparon el predio municipal del Parque Urquiza.

Jorge Fandermole, Litto Nebbia, Rubén Goldín, Adrián Abonizio, Juan Carlos Baglietto, Silvina Garré, Fabián Gallardo y una gran banda estable colmaron las expectativas de los presentes con un show que hizo un repaso de las canciones que dieron fama a ese movimiento, que se caracterizó por la variedad de propuestas innovadoras para la música popular, con raíces en el rock, el tango y el folklore.

Junto a los mencionados artistas estuvieron, bajo la dirección del propio Gallardo y Franz Funes (Patagonia Revelde), Adrián Carlesso (batería), Juan Pablo Mariño (Bajo), Matías Galasso (pianos y teclados), Florencia Croci (guitarra y coros), Cristian Bruscia (guitarra y coros), Luciano Jazmín (guitarra, violín y coros) y Tobías Traglia (percusión).

En tanto, este sábado Los Shocklenders recordaron con un recital especial a Piturro Benassi, su ex guitarrista, fallecido en diciembre de 2017. “Un Chicano en N.Y.” fue el nombre escogido para homenajear al músico en un Anfi colmado en su reapertura oficial.

Con los eventos de este fin de semana, el Humberto de Nito recuperó su actividad luego de dos meses intensos de obras. Entre las acciones de de remodelación se cuenta la construcción de una cubierta metálica de 400 metros cuadrados para el escenario, que aporta condiciones de calidad y seguridad para el desarrollo de espectáculos.

El recuerdo

Se considera como fecha de surgimiento de La Trova Rosarina el 14 de mayo de 1982, día en que Baglietto presentó su álbum “Tiempos difíciles” con un recital en el Estadio Obras Sanitarias. Su banda estaba integrada por Fito Páez, Silvina Garré, Jorge Fandermole, Adrián Abonizio, Rubén Goldín y Lalo de los Santos.

El recital se realizó durante la Guerra de las Malvinas. La dictadura militar gobernante había prohibido la música en inglés y los medios de comunicación comenzaron a difundir música popular argentina, lo que produjo un vuelco masivo del público hacia artistas, principalmente de rock y folklore, que estaban muy postergados.