Dos rosarinas lograron escapar de sus captores tras ser víctimas de una red de trata en Italia

Una red internacional de trata de personas que captaba mujeres en Argentina y las explotaba sexualmente en Italia fue desarticulada en las últimas horas. En el grupo de mujeres había dos rosarinas, que lograron escapar de sus captores junto a otras dos porteñas y acudieron a una embajada argentina en el país europeo.

Según precisaron fuentes oficiales, la organización integrada por una relacionista pública y dos italianos utilizaba siempre el mismo modus operandi: ofrecía a las mujeres un futuro próspero en el Viejo Continente con trabajo y vivienda, pero luego las explotaba sexualmente en el norte y centro de Italia. Una de las detenidas, Lizz González, seudónimo de la relacionista pública, es quien oficiaba como la “captadora local” en los boliches de la ciudad de Buenos Aires, y también en varios gimnasios.

Según trascendió, cuatro mujeres (entre ellas las dos rosarinas) escaparon de sus captores y consiguieron regresar a Argentina por intermedio de la embajada en Roma. Si bien las identidades se mantienen en estricta reserva, se supo que cada una de las chicas fue llevada a su ciudad de origen. Las mujeres rosarinas fueron entrevistadas en sus domicilios por la Oficina de Rescate y Acompañamiento de Víctimas de Trata de Personas. Luego declararon ante el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal a cargo del juez Marcelo Martínez De Giorgi, quien lleva adelante la investigación.

Todas ellas dijeron que Lizz González las llevó engañadas a Italia el año pasado y fueron forzadas a prostituirse con su libertad y movimientos restringidos en cabarets del norte de Pisa, Pontedera y Viterbo, entre otros.

  • A raíz de las escuchas telefónicas, seguimientos y de vigilancias, el Departamento de Inteligencia contra el Crimen Organizado de la Policía Federal dio cuenta de las reuniones que la mujer mantenía con un tal Lorenzo, uno de los italianos detenidos y pieza clave del entramado delictivo. Está señalado dentro de la causa como captador, pero su función principal consistía en conseguir visas y ciudadanías para que las víctimas pudieran trasladarse hasta Europa sin problemas. El sospechado también se dedicaría a realizar los mismos trámites para jugadores de fútbol que son transferidos a clubes del viejo continente.

El otro involucrado sería Giuseppe, padre de Lorenzo, quien permanece prófugo y que está acusado por promover el delito de trata de personas con fines de explotación sexual.
Según la investigación, Giuseppe iba a buscar a las damnificadas al aeropuerto de Roma y tras alojarlas, las ubicaba en diferentes locales nocturnos ubicados en el norte italiano. Les prometía que trabajarían allí para hacer presencias y modalidades coperas, una maniobra destinada a generar que los clientes consuman más alcohol, pero luego eran obligadas a ejercer la prostitución.

“Este procedimiento fue posible gracias a la inteligencia criminal y la cooperación internacional. Empezamos a investigar a partir de una denuncia y llegamos a obtener todos los datos necesarios para desbaratar a la banda: quiénes eran, qué roles cumplían y cómo llevaban a cabo los procesos de captación, traslado y explotación de las víctimas”, aseguró la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich.

Con toda la información recolectada, la Justicia libró cuatro órdenes de allanamiento: dos en la ciudad de Buenos Aires y dos en la localidad bonaerense de Longchamps. Como resultado, Lizz y Lorenzo quedaron detenidos, en tanto que se emitió un pedido de captura internacional para Giuseppe. Durante los allanamientos realizados, los efectivos policiales secuestraron siete celulares, varias computadoras, tres discos rígidos externos, una cámara de fotos, tres vehículos de alta gama, 101 mil pesos, cinco mil dólares, anotaciones y documentación de interés para la causa.

La investigación comenzó en octubre del año pasado cuando una de las mujeres que fue explotada sexualmente logró denunciar el hecho ante la justicia y logró identificar a la captadora local. Tras las tareas realizadas por los efectivos policiales se pudo determinar que cuatro de las víctimas pudieron escapar de sus captores y lograron regresar al país por gestiones realizadas en la embajada argentina en Roma.