Conmoción en Santa Fe: asesinan a sangre fría a una abogada frente a su hija

Murió esta tarde en Santa Fe la abogada que esta mañana recibió un disparo a quemarropa en la cara cuando salía de su casa, en el barrio Guadalupe Oeste, de la ciudad de Santa Fe. El hecho sucedió esta mañana, cuando la víctima (Alicia Beatriz Arzadum, abogada penalista, de 65 años) se subió al Volkswagen Suran que estaba en la puerta de su casa y era conducido por una de sus hijas.

La abogada, que esta mañana debía asistir a una audiencia, se sentó del lado del acompañante. Fue en ese momento cuando apareció caminando un sujeto, quien extrajo un arma y sin mediar palabra le disparó a quemarropa a la cara.

La bala destrozó el cristal de la puerta del coche del acompañante e impactó de lleno en el rostro de la mujer. La bala ingresó por el ojo derecho y salió a la altura del occipital, según consignaron luego fuentes médicas del hospital Cullen. En su recorrido, el disparo ocasionó daños de importancia en la región craneal, motivo por el cual el estado de la mujer era crítico desde el primer momento. Tras el disparo, el asesino escapó de la escena.

En la desesperación, la hija arrancó el vehículo y trasladó a la madre hasta el Centro Territorial de Denuncias, ubicado a escasas cuadras del lugar, sobre la avenida Aristóbulo del Valle. Como pudo, la joven narró a los policías el ataque que sufrió su madre.

Los efectivos activaron el protocolo y llamaron a sus compañeros, al tiempo que solicitaron una ambulancia. Pero como la ambulancia se demoró un poco, tomaron la decisión de trasladarla en el mismo vehículo hasta el Cullen, acompañada de dos policías, al tiempo que el auto era escoltado por patrulleros que le abrían camino.

La víctima llegó al hospital Cullen antes de las 10.30 y fue recibida por los médicos de la Emergentología en el shockroom para pacientes en estado crítico. Cuando la revisaron constataron que tenía pérdida de masa encefálica. Su estado de salud era muy crítico. Finalmente esta tarde falleció producto de la gravedad de sus lesiones.

Por su parte, agentes de la Policía de Investigaciones (PDI) llegaron hasta el lugar donde se consumó el ataque para comenzar la pesquisa y dialogar con los vecinos y con ocasionales testigos para que brinden la versión de los hechos. De ese modo, pudieron establecer que el atacante tenía “un gorrito verde, una campera del mismo color, un pantalón gris y un bolso negro”.

Aún no hubo detenidos, aunque se estrechó el cerco policial con el paso de los minutos en todos los barrios del noroeste santafesino.