Condenan a 18 años de prisión al asesino de una joven que atendía un kiosco en zona oeste

Condenaron a 18 años de prisión a Jonatan Nahuel Benítez por asesinar brutalmente a Daiana Giménez, una chica de 19 años asesinada hace dos años mientras atendía un kiosco en la zona oeste. El tribunal de Primera Instancia integrado por Pablo Pinto, Patricia Bilotta y Mariano Aliau encontró a Benítez responsable del delito de Homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego, portación ilegítima de arma de fuego de guerra, abuso de armas en concurso real y en calidad de autor.

La fiscal de la Unidad de Homicidios, Georgina Pairola, había acusado a Benítez por el hecho ocurrido el 8 de septiembre del 2017 a las 22:30 en Magaldi 8700, cuando el imputado portando un arma de fuego junto a otra persona, ingresaron al kiosco ubicado en el lugar donde era atendido por la víctima.

Tras mantener una discusión, el imputado esgrimió el arma calibre 9mm y realizó al menos un disparo hacia Giménez, provocándole su fallecimiento en el lugar. También se le imputa en el momento que se daba a la fuga realizar otro disparo contra un vecino de la zona.

Momentos más tarde el imputado fue aprehendido por personal policial en calle Neccheto 1100 a raíz de los datos aportados por testigos del hecho. La fiscal fue asistida por el equipo de Litigación de la Fiscalía Regional Segunda.

El hecho

Cerca de las 22.30 del 8 de septiembre de 2017 Daiana atendía un kiosco que tenía con su pareja en Magaldi al 8700, en barrio Antártida Argentina, cuando aparecieron dos hombres con aparentes intenciones de comprar algo. Pero uno de ellos metió una mano por la ventana del negocio y efectuó al menos un disparo con un arma calibre 9 milímetros. Con balazo en la cara, la víctima murió frente a su hijo de 18 meses y una hermana.

Si bien primero se especuló con la idea de que la violenta acción se concretó luego de que la joven se negara a fiarles una cerveza a los presuntos clientes, luego el marido de Daiana dijo conocer a los agresores y esbozó otra hipótesis. “Conozco a quienes la mataron. Trabajé en seguridad del country Carlos Pellegrini, un par de veces quisieron entrar a robar y los saqué. Por eso me amenazaron y fue una de las razones por las que dejé ese laburo”, contó al día siguiente.

Sindicado por al menos dos testigos, efectivos policiales llegaron a una precaria vivienda de Nochetto y San José de Calasanz —a siete cuadras del quiosco donde mataron a Giménez— y arrestaron a Benítez, quien negó la autoría del crimen. “Estoy pagando por algo que no hice”, dijo cuando le imputaron el hecho que, para algunos investigadores, se había tratado del coletazo de una disputa por la venta de drogas en la zona.

Lo cierto es que Benítez fue sindicado por un testigo que dijo que al escuchar un grito se asomó a ver qué había pasado, oyó una explosión y vio a un tal “Jony” con un paquete de cigarrillos en una mano y un arma en la otra. También otro testimonio ubicaba al changarín disparando en la escena del crimen. Por su parte la defensa sostuvo que, al momento del hecho, el acusado se encontraba en la casa donde luego sería detenido.

Fuentes y fotografía: Diario La Capital y Vía País.