Con controles sorpresivos, en seis meses remitieron más de 3800 motos al corralón

Con controles sorpresivos, en los últimos seis meses se remitieron más de 3800 motos al corralón. Una cuadrilla especial de 12 policías y agentes municipales realizan desde agosto operativos especiales durante la madrugada en “zonas calientes”, con el objetivo de detectar motos sin documentación, sin elementos de seguridad y confirmar si los conductores están en conflicto con la ley penal. Ocho personas con pedido de captura, dos armas de fuego incautadas y “una gran cantidad de droga” fue el saldo de este intenso operativo de tránsito en la ciudad, en el que se remiten unas 50 motos por noche.  

  • Sólo de estos operativos nocturnos, conjuntos con el Tercio Delta del Comando Radioeléctrico, se remitieron algo más de 3800 motos, con una notable alza este último mes; un 28 por ciento más en relación al mismo mes del 2018: en febrero del año pasado se remitieron 1.013 motos y este febrero alcanzaron 1.303.
  • Este incremento tiene que ver con la expansión de los operativos. Los mismos se realizaron junto al Ministerio de Seguridad en Oroño y Saavedra, Uriburu y Oroño, Oroño 5000, San Martín y Batlle y Ordóñez, Batlle y Ordóñez 400, 27 de Febrero y Buenos Aires, Francia y Seguí. También en Francia 3100 y Juan José Paso y Provincias Unidas.

Hubo dos procedimientos positivos de armas. Uno registrado el 5 de febrero en Seguí al 3300 y otro en Alem y 27 de Febrero, la noche posterior.

“Son operativos móviles que arrancamos en agosto en conjunto con el Tercio Delta de la central 911. La propuesta es controlar, en el horario de 22 a 6. Son sorpresivos y además van rotando entre diferentes corredores”, explicó Gustavo Adda, director de Tránsito de la Municipalidad.

La modalidad en las denominadas “zonas calientes” tiene algunas diferencias con los operativos convencionales. En los retenes, son los policías los que detienen las motos, se revisa a los conductores en cuestiones relacionadas con armas de fuego y drogas.

En la totalidad de los operativos, hay resistencia. “Es un público distinto a los operativos de alcoholemia”, comparó el funcionario. Los aborda la policía, después los identifica, porque puede representar riesgo. Una vez que se termina con la requisa policial, los agentes municipales requieren las documentación del vehículo y corroboran las medidas de seguridad reglamentarias.

A los operativos especiales durante la madrugada asisten unos 12 agentes entre la policía e inspectores de Tránsito. Se destacan móviles policiales, camionetas del municipio y carretones.

“Además de la falta de casco y la chapa patente, cuando se verifica la titularidad del rodado, notamos muchos conductores que circulan sin ser propietarios y sin autorización. También se han detectado personas con pedidos de captura, prófugos de la ley o que violaron la prisión domiciliaria”, enumeró el titular de Tránsito.

Fuente: Diario La Capital y Municipalidad de Rosario.