Cómo era el proyecto para el Puerto de la Música de Rosario que impulsó Binner

El proyecto en el olvido. El Puerto de la Música es esa iniciativa que ilusionó pero que nunca llegó. Fue impulsado por Hermes Binner, quien falleció en los últimos días y quien pedía los fondos a Nación para la realización del complejo cultural. De hecho, los socialistas que condujeron la ciudad y la provincia posteriormente tampoco avanzaron a pesar de las promesas de campaña.

El proyecto original detallaba un complejo cultural de sala de conciertos, centro de exposiciones y escuela de música en esa zona de la ciudad. Su diseño estuvo a cargo del también fallecido arquitecto brasileño Oscar Niemeyer y se lo apuntó como un nuevo ícono arquitectónico.

En sus ideas, ubicó una estructura de 80 metros por 120, con una altura de 42 metros y, con similitudes a la Ópera de Sídney o la Catedral de Brasilia sobre la costa del río Paraná en parte del actual puerto, a unos 1500 metros al sureste del Monumento Nacional a la Bandera. Fue pensado con una capacidad interna de 2500 espectadores y una explanada externa para más de 35.000 personas.

Era apuntado por Binner como un emblema para la ciudad y de paso una obra para la diezmada zona sur, que de hecho continúa así. Algunos estudiosos de la ciudad señalaban que era “una locura” ubicarlo en ese lugar de la ciudad por los desagües y pedían emplazarlo en otro espacio. Provincialmente impagable, sin fondos de Nación y, a pesar de que se festejó el proyecto y la posibilidad, nunca se concretó.

Sin consenso dentro del gobierno provincial ni en otros sectores, las crisis que desalentaron la posibilidad de realizarlo y el cambio de signo político nacional dejó pendiente el emblemático proyecto para la ciudad.

En el marco de su campaña para volver a ser gobernador, Antonio Bonfatti dijo a mediados de 2019 que en caso de ser electo volvería a poner en agenda la construcción del Puerto de la Música. El ex gobernador había mostrado su interés y lo comparó con el efecto que tuvo en Bilbao el Museo Guggenheim para el desarrollo del turismo receptivo y la identidad de la ciudad. Sus declaraciones se habían alineado a las de la candidata a senadora y ex intendenta Mónica Fein, quien se había referido a los terrenos de la Zona Franca de Bolivia como un posible terreno y dijo que el “Puerto de la Música es una deuda que tiene la ciudad”.

“Uno tiene que mirar la ciudad para dentro de 10 o 15 años. La cultura es una forma de inclusión y desarrollo. Tengo expectativa para que el Puerto de la Música se haga en Rosario”, había dicho la intendenta rosarina.

Puerto de la Música

“Al proyectar este teatro para Rosario, en Argentina, mi preocupación fue mantener dos soluciones arquitectónicas que vengo adoptando cuando se trata de un teatro. Primero, garantizar que el espectáculo no se limite sólo a los que están en la platea, sino que también alcance a los de afuera, veinte o treinta mil personas, pudiendo participar del mismo. Solución que debí haber adoptado mucho antes, garantizando al teatro otra importancia.

La otra solución, que no me canso de repetir en todos mis proyectos, consiste en llevar al espectador directamente al foyer y a la sala de espectáculos, lo que evita obligarlo a una circulación más larga e innecesaria.

También me preocupa dar al nuevo teatro una forma diferente, creando sorpresa arquitectónica con la que busco caracterizar mis obras.

Me acuerdo que al dibujar el corte transversal del proyecto, la curva sobre la platea pedía una solución más favorable a la acústica; al contrario que en el escenario, donde se necesita justamente mayor altura. El aspecto exterior del proyecto estaba así definido de forma nada arbitraria, sino ligado al problema estructural que surgía.

Dejamos el trabajo de lado por dos o tres días, interesados en examinarlo de nuevo por última vez. Todo nos pareció correcto y es optimista que estemos presentando a ustedes este proyecto”.

Oscar Niemeyer