Comenzó el juicio a los Lanatta y a Schillaci: los testimonios sobre el “encuentro” en medio de la triple fuga

Los hermanos Cristian y Martín Lanatta, y Víctor Schillaci, condenados a prisión perpetua por el triple crimen de General Rodríguez, comenzaron a ser juzgados este lunes por el enfrentamiento que mantuvieron en Santa Fe con dos gendarmes, uno de los cuales resultó herido, tras su fuga del penal bonaerense de General Alvear en 2015.

Por esa evasión, el mes pasado la Justicia de la provincia de Buenos Aires condenó a los tres presos a siete años y medio de cárcel.

El primer testigo en declarar en el juicio que sigue la justicia federal santafesina contra Cristian y Martín Lanatta, y Víctor Schillaci fue uno de los gendarmes asaltados por los tres prófugos cuando eran buscados en la zona de San Carlos, en enero de 2016. Los imputados siguieron todo por videoconferencia.

El inicio del juicio en Santa Fe fue postergado en dos ocasiones: iba a iniciarse el 6 de agosto de 2017 pero los acusados despidieron a sus abogados, y la fecha del 21 de agosto de este año fue pospuesta debido al comienzo del debate por la fuga del penal de General Alvear en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de La Plata.

Testimonios

El primer testigo en declarar en el juicio que sigue la justicia federal santafesina contra Cristian y Martín Lanatta, y Víctor Schillaci fue uno de los gendarmes asaltados por los tres prófugos cuando eran buscados en la zona de San Carlos, en enero de 2016. Roberto Encina era el chofer de la utilitaria Berlingo blanca no identificable que estaba destinada a trasladar a los testigos a los lugares de los allanamientos que debían realizarse en tres viviendas.

Encina dijo esta mañana ante el tribunal que al finalizar los allanamientos con resultados negativos, se recibió una orden de hacer rastrillaje en una zona rural. Allí cambió de lugar con el comandante Valdez, quien pasó a conducir el vehículo.

El testigo explicó que mientras circulaban por un camino rural, Valdez ve a una persona ocultarse en un campo sembrado con soja, y deciden ir a ver de qué se trataba. Encina aclaró que él no sabía a quiénes estaban buscando ya que su tarea sólo era “trasladar a los testigos al lugar de los allanamientos”.

El uniformado manifestó que él descendió primero del vehículo y que Valdez se demoró un poco más “porque como estaba manejando tenía que detener el móvil”.

En la zona había más móviles de la fuerza de seguridad, camionetas identificadas de la Gendarmería, pero el testigo expresó que no podía precisar cuántos eran, si bien explicó que “la columna empezó en Buenos Aires, aportó Rosario y Santa Fe; cada uno colabora con 5 o 6 vehículos”.

A continuación, Encina relató cómo fue el encuentro cara a cara con los prófugos. El testigo relató que al descender del vehículo y comenzar a caminar por el campo sembrado con soja, desde el primer momento lo hicieron diciendo “levántese, Gendarmería Nacional”, y que en un momento se levantaron tres personas con armas largas y se identificaron como policías.

“Ahí empezamos a gritar: bajá el arma, no bajala vos, no bajala vos”, graficó Encina. Según el testigo, los tres hombres comenzaron a avanzar hacia ellos: dos fueron hasta donde se encontraba él, mientras el tercero apuntaba a Valdez.

  • El testigo dijo que “teníamos orden de no dispararle a nadie. Había mucha gente armada”. A continuación, el uniformado expresó que cuando se le acercaron las dos personas uno lo golpeaba con el arma en el pecho y le decía “dame el arma, no te quiero matar boludo”, mientras el otro lo despojaba del handy y el chaleco.
  • “Entonces escucho una estampida, me doy vuelta y veo que Valdez se agarra el brazo y se cae. Entonces me rendí, me sacaron el arma y se fueron corriendo para la camioneta” relató el testigo.
  • El testigo manifestó que entonces procedió a asistir al gendarme herido, que fueron hasta la zona del camino por donde venía una de las camionetas identificadas y le hizo seña para que siga a la Berlingo. “Otra camioneta subió a Valdez para llevarlo al hospital y yo me quedé ahí a pie, y después no sé qué pasó” expresó Encina.

Al momento de ser interrogado por el defensor de los acusados, el hombre expresó que no le robaron ningún elemento de valor: “Vio la billetera y no me la sacó. Se ve que sólo quería sacarme lo que los podía perjudicar a ellos” evaluó el testigo.

Por último, el defensor le preguntó: “¿Si querrían, podrían haberlo matado?”. “Desde un primer momento”, respondió Encina.

“Nos dispararon y respondimos”. A continuación, declaró el oficial de gendarmería Hugo Castillo. El hombre iba a bordo del vehículo que salió en persecución de la Berlingo. Castillo explicó que se acercaron al lugar tras recibir la comunicación de Valdez, que daba cuenta la presencia de una persona en el sojal: “Cuando llegábamos vimos a Encina que hacía seña a la Berlingo, y yo vi que se subía una persona y salían, entonces los perseguimos”.

El testigo explicó que no sabía quiénes iban a bordo de la camioneta: “Presumíamos que podían ser los hermanos Lanatta, pero no sabíamos si había algún gendarme adentro o cuál era la situación”.

El uniformado precisó que “estábamos casi pegados y nos empezaron a disparar. Todos los disparos fueron al medio de la camioneta”. Castillo dijo entonces que respondió a los disparos: “Hice seis disparos: uno a la rueda y el resto al lugar de donde provenían los disparos”.

El testigo explicó que los disparos dañaron el motor del vehículo y no pudieron proseguir con la persecución: “Tuvimos que recurrir a la grúa y a la Berlingo la perdimos de vista”.

El caso

Cristian (45) y Martín Lanatta (43), y Víctor Schillaci (36) habían sido condenados el 20 de diciembre de 2012 a prisión perpetua el triple crimen de Sebastián Forza (34), Damián Ferrón (37) y Leopoldo Bina (35), hallados asesinados a balazos en agosto de 2008 en General Rodríguez.

El 27 de diciembre de 2015, los tres condenados se fugaron del penal de General Alvear a bordo de un Fiat 128 y con un guardiacárcel como rehén al que abandonaron ileso a las pocas cuadras.

Luego huyeron en una camioneta hacia el sur del conurbano bonaerense pero finalmente escaparon hacia la provincia de Santa Fe, donde fueron detenidos tras una serie de procedimientos de las fuerzas de seguridad en la localidad de Cayastá y sus alrededores.

  • Uno de los hechos cometidos en territorio santafesino mientras los evadidos permanecían prófugos fue el 6 de enero, cuando, según la fiscalía, Cristian Lanatta y Schillaci apuntaron con un fusil a un suboficial y un comandante principal de Gendarmería en una zona rural del departamento Las Colonias, cercana a la localidad de San Carlos.
  • Mientras que Martín Lanatta está acusado de haber herido en un brazo al comandante principal, identificado como José María Valdez (46), para robarle un chaleco antibalas, un arma y una radio, y finalmente escapar en una camioneta Citroën Berlingo.

Por ello, Martín Lanatta es juzgado como “autor” de “homicidio doblemente agravado por haberse perpetrado para procurar la impunidad y contra un miembro de las fuerzas de seguridad pública, en grado de tentativa”.

El TOF santafesino también lo enjuiciará como “coautor” de “robo perpetrado con arma de fuego y en lugar despoblado, daño a bienes de uso público del Estado nacional, atentado y resistencia a la autoridad, agravado por el uso de armas y reunión de tres o más personas”.

Por su parte, Christian Lanatta y Schillaci serán juzgados por estos últimos delitos y con el mismo grado de participación.

Fuentes: Diario Clarín y Aire de Santa Fe.