Causa Alvarado: prisión preventiva para los policías acusados de integrar la banda y fuertes derivaciones políticas

Página/12

Los policías Cristian “Chamuyo” Di Franco, Javier Makath y Luis Quevertoque, apresados el jueves en el marco de la causa que investiga una asociación ilícita para la comisión de diversos delitos comandada por el sindicado empresario narco Esteban Lindor Alvarado fueron acusados ayer de ser parte de esa organización y por ello la jueza María Melania Carrara les dictó la prisión preventiva por el plazo de ley (dos años) o hasta que se realice la audiencia preliminar al juicio oral y público en que desembocará la investigación.

En tanto, el comisario Gustavo Spoletti, ligado al grupo por una operación inmobiliaria quedó en libertad bajo una fianza de 3 millones de pesos aunque sigue vinculado a la causa.

La misma suerte corrió Nadia Toledo, una mujer que llegó al banquillo en estado de libertad y seguirá en esa condición bajo una fianza de 50 mil pesos y reglas de conducta.

Por su parte, el abogado Claudio Tavella, que representó históricamente a Alvarado quedó en prisión preventiva hasta el próximo 10 de diciembre, cuando la Justicia revea su situación.

Finalmente, tanto para Alvarado como para el comisario Marcelo Rey no se dictó medida cautelar ya que vienen cumpliendo prisión preventiva por el plazo de ley desde que se realizó la primera audiencia de la causa.

Derivaciones políticas

En el segundo día de audiencia imputativa por la denominada causa Alvarado, realizada este sábado en el Centro de Justicia Penal, retumbaron dos audios del presunto jefe de una organización narco criminal. En uno se jacta de influir en la designación del jefe de la Policía de Santa Fe durante la gobernación de Antonio Bonfatti y el ministerio de Raúl Lamberto. En otro, en diálogo con su abogado, nombra a la vicegobernadora electa y ex jueza provincial Alejandra Rodenas.

Los fiscales Matías Edery y Luis Schiappa Pietra dieron a conocer parte de la prueba para ampliar la acusación contra Esteban Líndor Alvarado como jefe de una asociación ilícita que integraban entre otros cuatro jefes policiales y su abogado.

La audiencia comenzó el viernes con el detalle de las vinculaciones económicas de los comisarios con Alvarado (compartían un caballo de carrera y en dos inmuebles hay sospechas de lavado de dinero) y este sábado generaron ruido las menciones a dirigentes políticos.

Edery y Schiappa Pietra expusieron escuchas recuperadas de 2012. Esos audios entre Alvarado y el comisario “Chamuyo” Di Franco, detenido en los operativos del jueves pasado, hablan de impulsar al entonces comisario Cristian Solá como jefe de la Policía de Santa Fe.

El intercambio es de julio de 2012 y tres meses más tarde, en octubre, Solá fue designado en ese cargo durante el gobierno de Antonio Bonfatti y el mandato de ministro de Seguridad de Raúl Lamberto. De hecho, en el intercambio entre el supuesto líder narco y el jefe policial Di Franco dicen haber contactado a “un pariente de Lamberto”.

Los fiscales no expusieron evidencias de que esos contactos con Lamberto o su entorno hayan existido.

Por otro lado, los fiscales difundieron el audio de una conversación del presunto jefe narco con su abogado Claudio Tavella, ambos detenidos, en donde Alvarado dice: “Que me dé una mano la Rodenas”. La alusión es a la vicegobernadora electa y ex jueza Alejandra Rodenas.

En el material expuesto no existe una prueba de que el pedido se haya efectuado ni que la actual diputada haya actuado de alguna manera. Tampoco hay registros de una conversación en la que haya participado la ex magistrada.

Se trata de un audio que estaba en el celular de Alvarado, rescatado del agua por la TOE cuando fue detenido en Córdoba.

Los fiscales señalaron que el material expone la voluntad de los acusados de interferir en las investigaciones, lo que valida su pedido de prisión preventiva. La investigación forma parte del trabajo de las TOE y el Organismo de Investigaciones.

La alusión a la vicegobernadora electa en un audio y al supuesto contacto con Solá, Lamberto y Bonfatti generó una primera reacción pública del diputado Carlos Del Frade, quien estaba presente en la audiencia y reclamó una “explicación”.