Caso Bocacha: reconstrucción de la última noche en el turbio Ming, con manchas lavadas y una secuencia todavía oculta


Durante la mañana de este martes y bajo un estricto operativo de Prefectura, se realizó la reconstrucción parcial de la última noche en la que se lo vio con vida a Carlos “Bocacha” Orellano, en el boliche Sr. Ming, en La Fluvial. Del procedimiento participaron 17 testigos, dos de ellos encubiertos, además de los abogados de las partes.

El abogado de la familia, Salvador Vera, remarcó que el objetivo es avanzar en rearmar las secuencias que sucedieron dentro y fuera del boliche en base al testimonio de distintos testigos que estuvieron esa noche y dijeron haberlo visto a Orellano. “Si bien es relevante porque nos permite analizar y medir con precisión las ubicaciones de los testigos y analizar su credibilidad es una medida parcial, porque estamos reconstruyendo dos de las tres secuencias que tuvo el hecho”, señaló.

De acuerdo al abogado, la primera secuencia ocurrió dentro del boliche, más precisamente en la zona del VIP, la segunda fuera del local en la que habrían participado los agentes de seguridad y los policías. “Falta la reconstrucción de la tercera secuencia que está vinculada al resultado fatal de la muerte de Orellano y posiblemente tengan que ver con los restos de sangre en un baño del boliche”, remarcó Vera.

Sobre ese baño, el representante legal de la familia detalló que no había sido inspeccionado durante la primera inspección ocular que se realizó en el lugar ubicado en el balcón sur. “Ese baño fue relevado recién por la querella cuando hace la inspección con nuestra perito de parte y era un baño que en su fachada estaba camuflado, a simple vista se veía un panel de madera negro”, sostuvo.

Según su testimonio, en el interior de ese baño detectaron nueve sectores donde presumiblemente había sangre lavada. “Esperemos ver qué informan los resultados de ADN, inclusive con manchas hacia el balcón que da al río”.

Con respecto a la teoría de la tercera secuencia en la que Orellano habría sido reingresado al boliche, Vera reveló que no sólo se basan en este baño oculto y las posibles muestras de sangre, sino que además hay otros materiales que relevó la propia querella.

“Están los registros del teléfono del titular del local y hay otros elementos que hemos extraído de otros celulares, por ejemplo del jefe de seguridad dando órdenes al resto del personal de seguridad de que tenían que ponerse de acuerdo y declarar todos lo mismo”, expuso el jurista, a la espera de los resultados de la autopsia, de la que la perito de parte señaló que había golpes y que los pulmones “no estaban inundados”, es decir, que habría sido arrojado sin vida a las aguas del Paraná.

Con respecto al procedimiento que se desarrolló en el inmueble ubicado en la zona de la Fluvial, el padre de Orellano explicó que “lo que se hace es reconstruir con un muñeco las posiciones y cómo fue abordado, todo de acuerdo al relato de los testigos”.

Por otro lado, volvió a la carga contra el dueño del boliche teniendo en cuenta que se difundió en las últimas horas que muchos de los más de 170 DNI encontrados en una “cueva” de Córdoba y Corrientes en un allanamiento en la causa por juego clandestino pertenecían a jóvenes que los habían extraviado dentro del boliche en el que fue visto por última vez Orellano. “¿Mucha casualidad, ¿no?”, se preguntó con ironía el padre de la víctima sobre los turbios manejos de la administración de Ming.



+info


Imputaron por incumplimiento de deberes y falsedad ideológica a cuatro policías por la muerte de “Bocacha” Orellano: uno quedó detenido