Brutal femicidio en zona oeste: piden justicia por Lorena Riquel, trabajadora sexual y sostén de hogar asesinada


El brutal crimen de Lorena Riquel, una trabajadora sexual asesinada de un golpe en la cabeza con un ladrillo en la zona de Ocampo al 5500, movilizó a varias organizaciones sociales, que convocaron a una concentración este lunes, a las 9, frente al Centro de Justicia Penal de Rosario. “Exigimos urgente investigación, esclarecimiento y detención del femicida”, expresaron.

Lorena Riquel tenía 39 años, tres hijos y era trabajadora sexual. Su proxeneta habría abusado de ella y la atacó en la calle con un bloque de cemento en la zona oeste. Vecinos escucharon un tenso diálogo con una voz masculina, a quien presumen un proxeneta, le exigía a Lorena el dinero de su trabajo mientras le recriminaba haber salido a la calle sin su permiso. La mujer asumió el reto y también su destino sin siquiera gritar por ayuda.

Antes de ser asesinada con saña y desprecio, Riquel habría sido abusada. Luego el asesino le tapó la cabeza ensangrentada con un pañuelo de papel, robó sus pertenencias, entre ellas sus zapatillas, y se fue del lugar.

La mayoría de los vecinos de la cuadra coinciden que la zona es un punto en rojo en el mapa del trabajo sexual a la vieja usanza. Personas pugnando por sexo callejero a toda hora del día sin ningún reparo.

“Lorena era una joven compañera de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), que luchó siempre para cambiar la dura realidad que vivimos las mujeres de los barrios”, señalaron mediante un comunicado. “Junto a ella enfrentamos la pobreza, el hambre, la falta de trabajo genuino y el desamparo total del Estado hacia las mujeres pobres. En la madrugada de hoy fue violada y brutalmente asesinada en la calle, sumándose a la dolorosa estadística de femicidios, que lamentablemente crecieron durante la pandemia”, añadieron.

La Justicia investiga si la mujer y el agresor se conocían. Testimonios indicaron que hubo una discusión antes del feroz ataque. De acuerdo a los datos informados este sábado desde la Fiscalía, la víctima fue agredida por un hombre que habría abusado de ella.

El agresor golpeó la cabeza de la mujer con bloques de cemento que se encontraban en la zona y luego huyó a pie con las zapatillas de la mujer. La CCC convocó a una marcha este lunes 24 desde las 9 en el Centro de Justicia Penal (Sarmiento y Virasoro) y pidieron asistir con barbijo. “Exigimos urgente investigación, esclarecimiento y detención del femicida”, reclamaron.

Por su parte, la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina (Ammar) emitió también un fuerte comunicado reclamando justicia por la mujer asesinada este sábado. “En nuestra ciudad, donde asesinaron a Sandra Cabrera hace 17 años sigue la impunidad hacia nuestro colectivo. Hoy nos enteramos por las noticias policiales de un nuevo femicidio. Riquel Lorena María del Lujan de 39 años fue encontrada sin vida. Exigimos justicia y esclarecimiento del caso”, indicaron.

“La clandestinidad de nuestro trabajo nos expone a constantes vulneraciones hacia nuestros derechos, no existe clamor social exigiendo justicia cuando la victima de un femicidio se trata de una trabajadora sexual, el estigma y la discriminacion que hay hacia nuestro trabajo nos convierten en malas víctimas y se suelen escuchar comentarios como ‘se hubiese dedicado a otra cosa’ como si nos asesinaran por nuestro trabajo olvidándose que nos asesinan por ser mujeres, lesbianas, travestis y trans y que estamos expuestas en todos los ambitos por vivir en una sociedad machista y patriarcal”, indicaron en su reclamo.

Más adelante recordaron que “el 96 por ciento de los femicidios hacia nuestras compañeras quedan impunes, no queremos que el caso de Lorena termine siendo un número más”.

“Desde Ammar Rosario exigimos justicia por Sandra Cabrera, Caren Peralta, Lorena Riquel y todas nuestras compañeras víctimas de Femicidios!!! Pedimos el esclarecimiento del caso, que cese el accionar policial hacia las trabajadoras sexuales que ejercen la actividad en el espacio público y que se busquen mecanismos de seguridad para quienes ejerzan el trabajo sexual en ambitos privados. La clandestinidad nos mata”.