Ataque al jefe policial: imágenes del momento posterior y pericias que contradicen el relato

Mientras hoy se difundían las imágenes del jefe de la delegación Santa Fe de la Policía Federal que fue baleado la semana pasada en la autopista en el momento en que llegaba a una estación de servicio a pedir ayuda, las pericias médicas mostraron contradicciones con sus declaraciones. El jefe policial aseguró en tres ocasiones que fue baleado por desconocidos desde afuera del auto, pero el informe asegura que uno de los disparos dejó una marca en particular en el cuerpo del policía porque fue efectuado desde muy corta distancia.

La filmación de las cámaras de la estación de servicio YPF «Las Mellizas» muestra al jefe policial Mariano Valdes el pasado 9 de septiembre, a las 20.51, después de recibir los disparos en su cuerpo. Valdes estaciona el vehículo y se baja, al mismo tiempo en que se abre la puerta del acompañante y desciende la suboficial Roxana González (ambos de civil). Ella se apura en ir a buscar ayuda, él regresa como si fuese a volver al auto, cierra la puerta y se va detrás de su compañera. En su entrepierna se ve una gran mancha de sangre.

  • «Vivimos con la oficial ayudante González un momento de máxima tensión con peligro de muerte», dijo más tarde Valdes. Pero sus declaraciones ante la Justicia no terminan de encajar con las pericias.
  • La zona de la ingle donde recibió uno de los dos tiros tiene una aureola (llamado también ahumamiento) que solamente queda cuando el balazo se efectúa a mínima distancia del cuerpo.

Esta marca no sería entonces compatible con el relato de Valdes, quien en las tres oportunidades en que declaró insistió con el mismo escenario: el auto detenido en la banquina a la altura de Villa Constitución, hombres armados que se acercan, se produce la balacera, el jefe policial resulta herido y rápidamente conduce el auto para ir en busca de ayuda. Según sus propias palabras, en ningún momento del ataque descendió del auto.