Antes de la pandemia, el transporte de Rosario ya vivía la peor crisis en 50 años

El concejal Eduardo Toniolli presentó un nuevo informe del Observatorio Social del Transporte, en el que expuso un balance negativo en lo referido a cantidad de usuarios y frecuencias del transporte urbano de Rosario durante el año 2019, previo a la pandemia. Asimismo, acompañado por Alejandra Gómez Sáenz y Norma López (que también integran el bloque del Frente de Todos en el Concejo Municipal), el edil justicialista presentó la propuesta de creación de un Fondo Anticíclico para revitalizar el Fondo Compensador Municipal del Transporte, que se redujo como resultado de la caída de la actividad económica durante la pandemia.

Números que preocupan

El nuevo informe del Observatorio que dirige Toniolli señala, en base a los números oficiales, que 2019 fue el peor año del transporte urbano de pasajeros de Rosario de las últimas cinco décadas, y amplía: “durante 2019 se registraron 96 millones de viajes pagos, y los colectivos del sistema recorrieron 47 millones de kilómetros, muy por debajo de los 125 millones de viajes y los 53 millones de kilómetros recorridos del fatídico 2002, año marcado por la crisis de diciembre del 2001”.

El contraste es mucho mayor si se compara con los mejores años del sistema: “la cantidad de pasajeros pagos durante 2019 es inferior en un 58% al máximo de 226 millones de viajes registrados en 1986”, y en cuanto al recorrido anual de las unidades “los 47 millones de kilómetros del año 2019 representan un 44% menos que el máximo de 84 millones de kilómetros registrados durante 1994, lo que explica el empeoramiento sistemático de las frecuencias año a año desde entonces”.

“Estos números demuestran que el transporte de Rosario ya estaba en crisis antes de la pandemia: producto del recorte del 75% de subsidios nacionales durante la gestión de Macri, y del 500% de aumento del boleto que la gestión Fein aplicó en esos cuatro años para suplir esos recursos, se bajó el 25% de los usuarios”, señaló Toniolli, y acotó que “si bien en enero de este año la gestión de Alberto Fernández triplicó los subsidios nacionales para el interior del país, lo que auguraba un buen año, la pandemia fue un terrible golpe que destruyó los ingresos por corte de boletos, pero también terminó licuando el Fondo Compensador Municipal, que se conforma con tributos de actividades económicas que se han visto paralizadas o funcionan a media máquina”.

Fondo Anticíclico para el transporte

Para dar respuesta a esa situación, Toniolli presentó –junto a sus compañeras de bloque Norma López y Alejandra Gómez Sáenz- un proyecto de creación de un Fondo Anticíclico, que recoge diversas iniciativas impulsadas en años anteriores, y las actualiza con números precisos: “aumentando de 29 a 36 por mil la alícuota del Drei a bancos y financieras, y de 6,83 a 15,75 por mil la de los puertos que operan en Rosario, se pueden obtener$162 y $20 millones anuales más respectivamente, es decir $182 millones extras de recaudación, que ascienden a un 32% del total del Fondo Compensador Municipal de los doce meses previos a la pandemia, que fue de $556 millones”.

“No entendemos esto como un aporte solidario, lo enmarcamos en la lógica que siempre hemos planteado para financiar el área: el transporte público no le sirve solo a los usuarios, es la columna vertebral del funcionamiento de la vida económica de una ciudad, por lo tanto es lógico que actividades económicas que se sirven de ese servicio, aporten a su funcionamiento, y más en una época de crisis”, señalaron los autores, y –para terminar- aclararon que “las actividades a las que se pretende aumentar el gravamen han sido cuidadosamente seleccionadas, en la medida que han seguido manteniendo sus facturaciones extraordinarias incluso durante la pandemia, y además -por sus características- no pueden trasladar esos aumentos a sus clientes”.