A los tiros: una beba pelea por su vida tras sufrir seis impactos en una balacera en zona oeste


Una beba de un año se encuentra internada en estado reservado luego de ser víctima de una nueva balacera, ocurrida en la madrugada de este sábado en la zona oeste de la ciudad. Sus padres también sufrieron heridas como consecuencia del ataque. La menor fue intervenida quirúrgicamente en el Hospital de Niños Víctor J. Vilela tras recibir seis disparos en el feroz ataque.

El hecho se registró alrededor de las 3 en una casa de pasillo ubicada en 27 de Febrero al 7800, cuando un hombre ingresó en la vivienda y disparó contra sus ocupantes, informaron fuentes vinculadas a la investigación. La beba -identificada como Yaira Aguirre, de un año- recibió seis disparos y se encuentra muy grave, con pronóstico reservado.

En la vivienda se encontraba Alejandra Esquivel, de 29 años, quien también cayó bajo la lluvia de balas. Fue trasladada al Hospital Provincial del Centenario, donde recibió curaciones de urgencia y en horas de la mañana de hoy le dieron el alta. Los balazos también alcanzaron a Jonatan Ernesto Aguirre, de 34, quien sufrió impactos de bala en la pierna, el abdomen y en el hombro. Quedó internado en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca).

La mujer herida, que fue dada de alta y se trasladó hasta el Vilela para ir a ver a la beba, contó que el ataque fue perpetrado por un pistolero solitario que entró a la casa tras tirar abajo a la puerta, cubriéndose la cara con un barbijo y ni bien vio a su esposo abrió fuego. 

“Estábamos durmiendo, nos despertó un golpe en la puerta, mi marido se levantó y fue a ver qué pasaba, se asomó por la ventana y vio a un muchacho con un arma que le empezó a disparar. Le dijo algo que no escuché y empezó a los tiros, yo agarré a la bebe y traté de protegerla”, contó Alejandra.

“Mi marido se paró, gritándole al muchacho que parara y ahí le pegaron el tiro en el hombro”, relató la mujer, quien contó que en el hospital le dijeron que le habían disparado con un arma calibre 22. La familia vive en una casa de pasillo en barrio Godoy. Además de la bebé y el marido de Alejandra, en el lugar dormían los otros hijos de la mujer y su madre, que no salieron de su cuarto al escuchar los disparos y resultaron ilesos.



La directora del Vilela, Viviana Esquivel, dio este mediodía el parte médico de Yaira: “La niña entró a la madrugada, hemodinámicamente muy inestable. La estabilizaron en la guardia y luego entró a quirófano. Ahora está cursando el post quirúrgico de una cirugía intensa. Permanece con asistencia respiratoria mecánica y su pronóstico es reservado”.

“Recibió seis impactos de bala a nivel abdominal. Su situación era muy crítica, con múltiples perforaciones colónicas. En sus miembros inferiores tenía dos balazos pero sin compromiso ni óseo ni vascular”, añadió Esquivel.

Alejandra, madre de la bebé baleada, reveló que su marido es hermano de Nelson Alexis Aguirre, conocido en el mundo del hampa como “Pandu”, quien se encuentra detenido en la Unidad Penitenciaria Nº 11 de Piñero, condenado en un juicio abreviado por el homicidio del albañil Javier Barquilla, ocurrido el 2 de febrero de 2015.

El crimen de Barquilla sucedió en Felipe Moré y Rueda. La víctima tenía 37 años y tres hijos. Se crió y vivió en Villa Banana, el mismo lugar donde aquel día le dispararon cuatro balazos fatales en el pecho. Fue cuando intercedió para que a Cristian, su cuñado, dejaran de golpearlo cinco muchachos a los que les recriminó haber sido los autores del robo que había sufrido días atrás en su casa.

Se trata de la segunda balacera que dejó como saldo un menor herido. En horas de la tarde del viernes tres personas recibieron impactos de bala, entre ellos un niño de 3 años, en Villa Gobernador Gálvez. El ataque se registró alrededor de las 17 en una vivienda ubicada en Cullen entre Uruguay y Magallanes.

El chico que recibió un impacto de bala en el brazo fue trasladado al hospital de Niños Víctor J. Vilela. Policías de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), que trabajaron en el lugar del tiroteo, recogieron 10 vainas servidas, lo que da una idea de la ferocidad de la balacera.

Fuentes: Diario La Capital y Rosario3.com.