A 12 años de la muerte de Fontanarrosa, compartieron un corto basado en uno de sus cuentos

El 19 de julio de 2007 desaparecía físicamente Roberto Fontanarrosa, uno de los escritores y referentes del dibujo humorístico más geniales y adorados de la Argentina. A modo de homenaje por el duodécimo aniversario de su muerte, se subió a las redes sociales el cortometraje basado en su cuento “No sé si he sido claro” en el cual el Negro daba una desopilante visión de la supuesta significancia de “el tamaño del miembro masculino”, tanto para los hombres como para las mujeres.

El cortometraje está protagonizado por el actor Dady Brieva, y lo acompañan Erika de Sautu Riestra y Jorge Zonzini, entre otros. La dirección fue de Juan Pablo Buscarini, de Pampa Films. Es parte de un enorme homenaje del cine nacional a Fontanarrosa, que fue además interpretado y dirigido por actores y directores rosarinos.

El cuento del cual se basa el cortometraje fue editado en 1998, nueve años antes de la muerte del escritor y humorista gráfico. Y, más allá de ser hacer una comedia de un tema sexual, como es el de la importancia -o no- del tamaño del miembro masculino, finalmente hoy y en tiempos de tanto empoderamiento femenino y de grandes conquistas, el cuento de Fontanarrosa, plasmado en película, iguala a mujeres y hombres en un debate intenso pero encuadrado desde el respeto y sobre todo el humor.

“No sé si he sido claro” formó parte de otros cortos que conforman la película de cuentos del “Negro” Fontanarrosa, Lo que se dice un ídolo, como “Vidas Privadas”, “El asombrado”, “Sueño de barrio”, “Elige tu propia Aventura” y “Semblanzas Deportivas”, este último hecho bajo el formato de animación. Todos ellos fueron dirigidos por seis directores oriundos de Rosario, la cuna del escritor.

Allí, además de Dady Brieva, participan grandes figuras del mundo del espectáculo como Gaston Pauls, Julieta Cardinali, Jean Pierre Noher, Darío Grandinetti, Catherine Fulop, Claudio Rissi, Mario Alarcón, Pablo Granados, Chiqui Abecasis y Raúl Calandra, entre otros tantos.

Cabe recordar que Fontanarrosa murió a los 62 años en Rosario, su ciudad natal, rodeado del afecto de sus seres queridos. El “padre” de Inodoro Pereyra y “Boogie, el aceitoso” falleció como consecuencia de un paro cardíaco que marcó el epílogo del calvario que, siempre con buen ánimo, sobrellevó el escritor en los últimos años, a raíz de una extraña enfermedad neurológica y degenerativa.